Método costo-eficiente y sustentable para el control de Curculiónidos cuarentenarios en la fruticultura

Los problemas en uva de mesa, pomáceas, cítricos y otros cultivos por la presencia de Burrito de la vid y Capachito de frutales se han incrementado los últimos años. Por su carácter cuarentenario, generan crecientes costos por manejo fitosanitario en huerto, inspección en packing o pérdidas de valor por redestino. Para Burrito, el control por la Banda INIA (ingrediente activo azinphosmetil) desarrollada por el Gerente Técnico de BIOCEA Dr. Renato Ripa y comercializado por Bayer como Pasta INIA 84.2 dejó de estar disponible por dos años en el mercado dado que Bayer la descontinuara por contener un plaguicida fosforado catalogado por la EPA de EEUU como de alto riesgo para trabajadores agrícolas y la ecología (desde 2012 no cuenta con registro para vid de mesa en EEUU).  Recientemente otra química retomó la producción de la pasta, pero la tendencia actual de los mercados por productos menos tóxicos y procesos de re-registro desde agencias públicas de salud, avizoran que plaguicidas del grupo de fosforados perderán en el tiempo sus registros. Con todo hoy el mayor problema de la Banda INIA son sus altos costos estimados en USD$350/ha/año, dada la necesidad de instalación manual de plásticos en troncos y tutores, además de la aplicación y repase del producto. La solución materia de este desarrollo será una matriz tóxica aplicada mecanizadamente al tronco, que impedirá la subida de insectos trepadores al árbol, sin requerir banda plástica. El biocida (sintético u orgánico), que contendrá, será de baja toxicidad y de bajo impacto ambiental y que al mismo tiempo permita disminuir los costos relativos al control de curculiónidos.

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